Conjunto Cretácico

2. CONJUNTO CRETACICO

En el término municipal de Molinos, el Cretácico comienza por una laguna estratigráfica, iniciada ya en los términos altos del Jurásico, de importancia considerable, puesto que falta prácticamente todo el Cretácico Inferior, tanto las arcillas y areniscas en facies Weald de edad neocomiense-barrerniense, como las calizas aptienses, bien representadas en las áreas circundantes.

Este hecho posee una trascendencia fundamental de cara a la interpretación de la evolución paleo geográfica sufrida por el área de estudio. La ausencia de deposición durante estos períodos se atribuye a una emersión local, que transforma a esta parte de la cuenca en un umbral. Ese accidente rio sólo no registra sedimentación a lo largo del período, sino que se convierte en una zona sometida a denudación, por lo que es imposible concretar si los materiales del Cretácico Inferior llegaron o no a depositarse, o simplemente fueron erosionados.

-Realmente, dentro del término de Molinos y aunque posean poca representatividad se conservan algunos pequeños afloramientos de Aptiense. Se trata de calizas con intercalaciones de margas, muy fosilíferas, con Orbitolinas y Lamelibranquios, como las de La Loma Gorda-Cantalobos e incluso las existentes en torno al Cerro de la Cantera, al Este del núcleo de población.

-La primera formación cretácica de extensión considerable está constituida por el Albiense, que se presenta bajo la facies Utrillas clásica, discordante y que reposa indistintamente sobre cualquier término de las series subyacentes. Viene dada por sedimentos detríticos continentales testigos de un importante episodio regresivo:entre 150 y 200 m. de arcillas arenosas blancas o abigarradas, a veces ferruginosas, que pueden contener caolines y lignitos (Formación Escucha), explotados en las cuencas mineras del Bajo Aragón Turolense.

La ausencia de yacimientos de carbón en esta zona se debe a su posición paleogeográfica en el límite de una cuenca, donde los espesores de sedimentación fueron menores, y en concreto en el umbral que separaba las subcuencas de Oliete y de Castellote.

Según consideran los autores que han trabajado el tema (ALMELA, et al., 1977; CANEROT, 1974; CANEROT et al., 1979 y MARIN et al., 1977) la existencia de lignitos está en relación directa con la presencia de un sustrato aptiense completo, es decir con el funcionamiento de cuencas residuales de forma continua desde el Cretácico Inferior.

Como ya se ha comentado, este no es precisamente el caso del término de Molinos, por lo que las expectativas de yacimientos carbonosos en este territorio son escasas y de hecho ya se han producido algunas tentativas de explotación sin éxito. Sin embargo, no ocurre lo mismo con el caolín, que se ha extraído, al menos, al Oeste y Sur del pueblo, junto al Cabezo de Valellas y cerca del Cabezo de la Molinera.

-Sobre el Albiense yace transgresivamente el Vraconiense- Cenomaniense, primero transicional, margocalizas de tonos grises y rojizos de aspecto continental, y luego francamente marino, calizas y margas muy fosilíferas, con una potencia total de 30 m.

-ElTuronienseestá representado por unos 60 m. de calizas arrecifliles con Rudistas y dolomías masivas, cuya base puede ser todavía Cenomaniense y cuyo techo quizá sea a Senoniense.

-Sobre ellas, el Senoniensese halla constituido por tres tramos:

*25-30 m. de calizas blancas fosilíferas de textura sacaroidea

*70 m. de margas

*200 m. de arcillas rojas en facies continental con algún nivel intercalado de areniscas y yesos, cuyo techo posiblemente abarque la base del Paleoceno y que representan ya una franca regresión.

No siempre es posible separar a nivel estratigráfico las series calcáreo-dolomíticas del Cretácico Superior y las unidades establecidas en la cartografía de la serie MAGNA, que nos ha servido de fuente, son heterogéneas. Por ello, en el mapa geológico adjunto, hemos resuelto englobarlas dentro de un conjunto comprensivo que incluye todas las series carbonatadas depositadas desde el Vraconiense hasta el Senoniense, a pesar de que las margas abigarradas del techo de la serie, presentan una peculiarfacies y significación.

La mitad suroriental del término municipal de Molinos (mapa geológico adjunto y fig. 4) está formado predominantemente por estos materiales del Cretácico Superior: el Albiense destaca en una banda que con dirección 5W-SE, se sitúa inmediatamente al Sur del núcleo de población, entre el Cabezo de la Molinera y el Cerro de Valellas, aprovechado por el barranco de Valdepuertas y afluentes, mientras que el Cretácico carbonatado marca los relieves más importantes, dominando en el sector más meridional.

El Cretácico se caracteriza por ser un período de gran inestabilidad para la cuenca Ibérica, con frecuentes emersiones locales y deposición de series detríticas. Realmente, en este sector, la sedimentación carbonatada en medio marino, no se produce hasta el Cretácíco Superior, en cuyo tramo final se ve interrumpida por las primeras pulsaciones alpinas, preludio de las fases tectónicas principales, que durante el Terciario Inferior, elevarán y estructurarán la Cordillera Ibérica.

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