LOS PINARES

El pinar carrasco típicoes una formación forestal que alcanza una extensión considerable en el cuadrante noroccidental del término de Molinos, conformando las mejores masas en las partidas de Valdemancho, Umbría Negra y Santa Lucía. Corresponden a etapas de sustitución del carrascal mesomediterráneo seco. Pinus halepensis es el más resistente al calor y a la sequía de nuestros pinos mediterráneos, al tiempo que es capaz de colonizar suelos esqueléticos, pedregosos, con escasa capacidad de retención de agua y de carácter muy calizo.

Por ello es importante reconocer su papel como regenerador y colonizador de suelos en condiciones desfavorables incluso para la carrasca, a pesar de ser el resultado de una degradación previa de la vegetación potencial y de la escasa personalidad ecológica de este pino. Muchos de estos pinares naturalizados presentan la estmctura y composición florística propias de un romeral con dosel arbóreo dominado por Pinus halepensis y presencia esporádica de Quercus rotundjjblia. Es decir, que al pino carrasco le acompaña un matorral claro con romero, coscoja, Thymelaea tinctoria. Juniperus oxycedrus, Genista scorpius y Lavandula latifolia, entre otros. En función de variaciones locales pueden eneontrarse también Amelanchier avalis, Arctostaphylos uva-ursi, Juniperus phoenicea, etc.

Conviene resaltar el alto grado combustible de estos pinares, que forman poco humus, siendo abundantes las especies inflamables en un ambiente muy xérico. La vulnerabilidad ante el fuego, el agente más destructivo de esta comunidad, se puso de manifiesto en los incendios que sufrió el pinar de Las Viñuelas en 1980 (20 Has. quemadas) y 1984 (9 Has.), y el de Valdemancho y Centenera en 1983 (589 Has, de monte alto de pinar y 486 Has. de matorral), de lo que aún quedan restos visibles.

Además del pino carrasco, encontramos en el término de Molinos dos especies más de pinos.

El pino laricio(Pinus nigra), caleícola también, presenta sin embargo una menor termofilia y mayor exigencia en humedad, por lo que se sitúa generalmente a una altitud superior que el carrasco, ya en ambientes supramediterráneos. Cuando cohabita con aquél (en nuestra área de estudio suele aparecer esporádicamente en el pinar carrasco), el pino laricio ocupa preferentemente las umbrías y suelos con mayor humedad edáfica, como se aprecia en las laderas del valle del Guadalopillo.

Aunque no encontramos en Molinos masas bien conformadas de pinar de laricio, sí pueden observarse en las parameras de Vaidrigüel y alto de Baticambras algunos ejemplares añosos aislados, como testigos mudos de la extensión que en su día pudieron alcanzar.

El pino rodeno o negral(Pinus pinaster) es escaso en el área de estudio. De apetencias silicícolas y menos termófilo que el carrasco (aunque no sube tanto en altitud como el laricio), lo hallamos en suelos un tanto descalcificados: sobre arcillas en el fondo de las vales (es el caso de la pequeña masa que existe en Valellas, ocupando antiguos campos abandonados), sobre arenas albienses o sobre conglomerados terciarios.

No obstante, también aparece con buenos portes sobre suelos básicos en masas mixtas con pino carrasco, como es el caso de las pequeñas manchas de pinar en la umbría oriental del estrecho del Hocino y en La Cantera.Finalmente es necesario mencionar algunos trabajos de repoblación forestal que se han llevado a cabo en los montes de Valpodrida y Barranco de Azcón. Las especies utilizadas han sido Pinus halepensis y, en menor medida, P. nigra, obteniendo resultados muy desiguales, con pérdidas abundantes debido fundamentalmente a la sequedad edáfica.

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