La segunda línea del bosque ribereño corresponde en nuestra área de estudio a una chopera formada por un estrato arbóreo de Populos nigra, al que acompañan, cuando la formación no está muy degradada, sargas (Salix purpurea), nogales (Juglans regia), muchos de ellos introducidos por el hombre, latoneros (Celtis australis), y algunos escasos álamos (Populos alba) en el tramo más bajo del Guadalopillo, así como también olmos (Ulmus minar), atacados por la nefasta grafiosis agresiva.
En situaciones favorables encontramos asimismo un estrato de arbustos altos, entre los que cabe mencionar el cornejo (Cornus san guinea), aligustre (Ligust ruin vulgare), saúco (Sambucus nigra), y una serie de lianoides como Hedera helix, Clematis vitalba y Lonicera periclymenum. Como oria espinosa podemos citar Rubus ulmifolius, Crataegus monogyna y Rosa sp.; entre los herbazales húmedos de los aledaños encontramos Lyth ruin salicaria, Trijblium pratense, Ranunculus repens, Brachypodium sylvaticum, Epilohium hirsutum y E. parv(ílorum entre otras, con presencia también de algunas especies nitrófilas como consecuencia de la intervención humana.